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sábado, 26 de octubre de 2013

GATO NEGRO

Erase una vez un  día donde  el sol brillaba con más fuerza, esa luz que  da vida a la tierra, a la humanidad le da esperanza de empezar de nuevo en cada amanecer,  “el ayer quedo atrás, con todo lo negativo que pudo pasar” pensó el hombre recostado en su cama, hoy es hoy y lo viviré con todo mi positivismo, se decía a si mismo el optimista, cuando de repente vio sobre su cama una gran y repulsiva mariposa de la muerte, se quedo inmóvil observándola por largo rato, a pesar de toda su fuerza positiva, abuso de su buena suerte que había tenido precisamente por ser optimista y positivo, y tuvo la idea de jugar un poco  “y si reto a todas las  supersticiones que tiene la gente y les demostrare que el optimismo y el positivismo son más fuertes que lo negativo, entonces la gente seria mas optimista, así que se decidió a salir a caminar , al levantarse lo hizo con el pie izquierdo, busco una escoba y mato a la mariposa de la muerte rematándola con el zapato, la cual crujió, saliéndole una espesa sustancia verde, rompió un espejo en mil pedazos que le había regalado su madre en su veinteavo cumpleaños, adentro de su casa abrió un paraguas, paso seis veces debajo de una escalera, solo le faltaba encontrar un gato para atravesarse en su camino y que mejor si fuese negro y se marcho a buscarlo, camino y camino, el optimista pensaba que quizás por su buena suerte no lo encontraría, la noche se aproximaba y el optimista no perdía su optimismo, pero después de caminar por horas el optimista,  estaba cansado  y pensaba que cuando encontrase a ese maldito gato negro le patearía el trasero y después se marcharía a dormir tranquilamente a  casa.
En una estrecha y oscura calle vio un gato negro, se encamino a él, mientras mas se acercaba , mas grande se hacia el gato y mas grande se hacia una presión sobre el pecho, el optimista sintió un escalofrió que le recorrió todo el cuerpo, sintió miedo y no hay peor miedo a la muerte, el gato con sus grandes ojos de fuego le dijo, “Para que me buscas insignificante hombre, para que buscas la oscuridad si tu con tu maldito optimismo hipócrita podrías haber vivido muchos años en tu fabuloso mundo de luz, pero te metiste en donde no cabes y lo pagaras con tu miserable vida, porque si enfrentas el mal con el mal, tendrás maldad, si enfrentas la oscuridad con la oscuridad tendrás oscuridad, así que buscaste la oscuridad aquí la tienes, ja ja ja”  rio el gato haciendo templar las paredes y el temple de optimista.

El optimista con su positivismo pensó, maldad con maldad da maldad, empezó a perdonar al gato negro aunque le quitase la vida, empezó a sentir afecto a la oscuridad que representa al gato y mientras más afecto sentía hacia el  gato negro iba disminuyendo de tamaño, el optimista empezó a mejorar su respiración, su pecho se liberaba de la presión, hasta que el gato se hizo un inofensivo cachorro, el optimista se sintió  seguro de si, y pensó “este es el momento para patearle el trasero a este maldito gato”, pero recordó que maldad con maldad es mas maldad, agarro al cachorro y se lo llego a su casa, ahora en adelante y por toda la vida, el gato negro es su sombra, su mascota, es parte de él, no puede dejarlo escapar porque crecería y se devoraría el optimismo. 

autor: Martin Cabañas

domingo, 20 de octubre de 2013

El Aventurero

Lo dejo todo por buscar nuevos caminos, nuevos soles y lunas, exploro las ciudades como si fueran selvas inexploradas de submundos de amor y odio, el aventurero no pudo controlar su espíritu de libertad y lo pago con la soledad, camino por los grandes caminos de la vida, la sed de aventura era mas fuerte que la estabilidad emocional, su estabilidad los campos paralelos a la carretera, las cafeterías donde podía conversar con lo desconocido y las noches de farra donde bailaba con la muerte, se sumergió en mundos prohibidos y extendía los brazos gritando su libertad, alucinaba que estaba en la cumbre del mundo, pensó que había encontrado la liberta y perdió la razón, la gente piensa que sonríe por nada, pero no es así, le sonríe a la muerte, piensan que es un hombre de la calle, la verdad es que la calle es de él, aun vive las grandes aventuras tocando el infierno y el cielo al mismo tiempo, su techo las estrellas donde encuentra nuevos soles, lunas y amores. Nunca encontró la verdad, siempre estuvo dentro de él,  la busco en los caminos de la vida.
autor: Martin Cabañas

lunes, 7 de octubre de 2013

UNA GOTA DE AGUA

Erase una vez en lo profundo de la selva virgen, en la parte más alta de un gigantesco árbol, vivía  una diminuta gota de agua que resplandecía por la luz de la luna, resbala lentamente entre las hojas verdes, como si cada hoja fuera una etapa diferente de su existencia, pasa el tiempo y la gota sabe que llegara su fin no hay mas hojas solo un  abismo negro a donde caerá, se aferra a la luz lunar,  se resigna a la muerte,  cae al vació  siente la frescura del viento que le acaricia y  purifica su ser, cae a un pequeño riachuelo y se hace consiente que no es el fin, ahora es mayor, recorre la montaña observando a los anímales que necesitan de él, cada vez es más grande y más grande,  por donde pasa el rió  la naturaleza se llena de vida, recorre  grandes distancias,  cuando de repente,  es uno en todo, unido a la totalidad del mundo, se ha vuelto mar, recibe la luz solar que le reconforta y lo alimenta y por las noches la luna lo acaricia, como en un  principio. Y el ciclo eterno de vida continua hasta que erase una vez una  gota de agua llego a la luna y en medio de la gran soledad y silencio fecundo una diminuta flor de color purpura que existe y perdura, retoña y germina, crece y  disemina en un extenso universo.